Hay una verdad tan dura sobre la gestión<br>del tiempo que muchos se niegan a creer.<br>Hay personas que parecen tener 48 horas,<br>creativos, emprendedores, autores<br>superventas, académicos, deportistas,<br>pero sabes qué, ellos son igual que tú y<br>que yo. En este vídeo te he investigado<br>sobre técnicas de planificación y he<br>construido un sistema en seis niveles<br>que hará que jamás vuelvas a culpar al<br>tiempo disponible. Al final tendrás un<br>sistema completo y replicable cada<br>semana con solo 20 minutos. Yo soy<br>Álvaro, soy ingeniero industrial<br>especializado en organización y gestión.<br>Empezamos.<br>Kevin Cruz es autor bestseller del New<br>York Times, el más famoso 15 secretos de<br>la gente exitosa sobre la gestión del<br>tiempo. Es columnista de Forbes y ha<br>publicado más de 100 artículos sobre<br>liderazgo y emprendimiento. Ha vendido<br>startups 1000 millonarias a IBM y<br>actualmente es cofundador y CEO del<br>Ideex, una plataforma gratuita online<br>para el desarrollo del liderazgo en<br>miles y millones de personas en todo el<br>mundo. Pues lo más sorprendente no es<br>esto. Lo más sorprendente es que cuando<br>aún no había tenido toda ese éxito, él<br>mismo cuenta que colgó un letrero enorme<br>en la puerta de su oficina que ponía<br>1440<br>Nada más. Un número. Y ese número dice<br>que cambió todo. Pero para entender<br>esto, ¿por qué ese número se convirtió<br>en su obsesión? Hay que retroceder a sus<br>22 años. En busca del sueño americano,<br>Kevin Cruz comenzó su primera empresa<br>cuando tenía solamente 22 años.<br>trabajaba día y noche, literalmente<br>vivía en su oficina, que en aquel<br>entonces era su propia habitación antes<br>de renunciar un año después<br>profundamente endeudado. Había fracasado<br>y no sabía por qué. Había trabajado más<br>duro que nadie. Había dedicado más horas<br>que nadie. Y ahí nació su obsesión por<br>los 1440<br>minutos. Hay 1440 minutos en cada día,<br>cada uno de los cuales debe ser<br>invertido sabiamente. Y para<br>recordárselo, colgó un póster de 1440<br>en la puerta de su oficina. El problema<br>era que no tenía ni idea de cómo estaba<br>gastando su tiempo, pero después de<br>descubrir el poder del liderazgo y la<br>productividad, Kevin construyó y vendió<br>varias empresas tecnológicas<br>multimillonarias. Ganó premios como<br>In500 o mejor lugar para trabajar. ¿Y<br>qué cambió? su relación con el tiempo.<br>La pérdida de dinero, incluso el fracaso<br>de un negocio, aún deja oportunidades<br>futuras para recuperarse, pero el tiempo<br>perdido es irreemplazable. Kevin<br>entrevistó a siete billonarios, 13<br>atletas olímpicos, 29 estudiantes de<br>matrícula de honor y más de 200<br>emprendedores, incluidos Mark Kuban,<br>Kevin Harrington o James Altuchoucher. Y<br>descubrió algo. Todos ellos trataban el<br>tiempo como un presupuesto. Igual que<br>una empresa calcula sus costes fijos<br>para poder operar, ellos sabían<br>exactamente cuántas horas tenían<br>realmente disponibles cada día. Con el<br>cartel de 1440<br>en su puerta, Kevin estaba mandando un<br>mensaje muy claro a todo el mundo.<br>Respeta mi tiempo y pídeme ayuda<br>solamente en caso de necesidad real.<br>Ahora bien, ¿cómo lo vas a hacer tú en<br>este primer nivel? Lo primero que<br>necesitas hacer es calcular cuánto<br>tiempo tienes realmente disponible cada<br>día y empiezas con esos 1440 minutos que<br>son 24 horas. Préstale lo que es<br>inevitable. 8 horas de sueño, 480<br>minutos. 9 horas trabajadas más<br>desplazamiento, que son 540 minutos,<br>comidas 90 minutos, higiene personal 60<br>minutos y eso te da aproximadamente 270<br>minutos diarios disponibles, que son<br>unas 4 horas y media. Obviamente esto es<br>un ejemplo, tú tienes que hacer tu<br>propio presupuesto real y no son las 24<br>horas del día, sino que son esas 4 horas<br>y media donde realmente puedes decidir<br>qué hacer y la mayoría no tiene ni idea<br>de a dónde van. Ahora viene la parte<br>crucial. Durante 7 días completos vas a<br>rastrear cada actividad que hagas en<br>esas horas disponibles. Utiliza una<br>libreta, una nota en el móvil, un Excel.<br>Cada vez que cambies de actividad<br>anotarás la hora de inicio, la hora de<br>fin. ¿Y qué hiciste exactamente? Por<br>ejemplo, de 7:30 a 9:15 scroleando en<br>redes sociales, 75 minutos. De 9:1 a<br>9:30 Netflix 45 minutos. Al final de la<br>semana tendrás aproximadamente 31 horas<br>rastreadas y eso es solamente el<br>principio. Acabamos de plantar los<br>cimientos para que el sistema no se<br>caiga, pero necesitarás las técnicas<br>adecuadas para que realmente este<br>esfuerzo extra que vas a hacer sea<br>afectivo y consiga ese tiempo extra que<br>parece que tienen las personas altamente<br>productivas. Te cuento cómo se hace.<br>Laura Vandercam ayuda a millones de<br>personas a gestionar su tiempo. Sin<br>embargo, recién salía de la universidad<br>mientras trabajaba como periodista,<br>entrevistó a gente exitosa que<br>aparentemente hacía todo y llegaba a<br>todo. Ella misma se sentía<br>constantemente abrumada por no tener<br>suficientes horas en el día. Esta<br>sensación le llevó a tomar una decisión<br>radical que le cambiaría la vida. Laura<br>nació el 5 de diciembre de 1978 en Raley<br>Carolina del Norte, hija de James<br>Vanderkam, profesor de escrituras<br>hebreas en la Universidad de Notredam y<br>de Mary Vananderkam, maestra en el<br>distrito de Souf Band. Creció en una<br>familia de académicos, lo que<br>significaba moverse constantemente. Su<br>padre iba donde hubiera el mejor<br>programa de posgrado, el mejor trabajo<br>universitario. Se graduó en Princeton en<br>2001 y comenzó a trabajar como<br>periodista. Vandercam se interesó en la<br>gestión del tiempo. Veía científicos,<br>ejecutivos, emprendedores que<br>aparentemente lo hacían todo. Tenían<br>carreras brillantes, familias felices,<br>tiempo para hobbies, pero todos tenían<br>24 horas del día. ¿Cómo lo lograban? La<br>hora comenzó a rastrear su tiempo<br>continuamente desde 2015. Rastreaba cada<br>intervalo de 15 minutos de su vida. Pero<br>no solamente eso, lo categorizaba<br>trabajo, familia, salud, ocio. Cada<br>actividad iba a una categoría<br>específica. En su TED Talk, Vandercam<br>relata la historia de una mujer<br>profesional ocupada cuyo calentador de<br>agua inundó el sótano. A pesar de tener<br>una semana completa como madre<br>trabajadora, esta mujer encontró 12<br>horas para lidiar con el problema<br>doméstico. Si había 12 horas para una<br>emergencia, ¿dónde estaban esas horas el<br>resto del tiempo? Laura desarrolló su<br>filosofía central. Tienes más tiempo del<br>que piensas. En 2010 publicó su libro<br>168 horas. Tienes más tiempo del que<br>piensas. Su TTO, Cómo ganar control<br>sobre tu tiempo libre, ha sido visto 10<br>millones de veces. Laura encontró que no<br>es que no tuviera tiempo, es que lo<br>estaba gastando en lo que realmente no<br>le importaba. Y esa verdad, aunque<br>incómoda, es liberadora, porque lo que<br>se puede medir se puede cambiar. Una vez<br>tienes los 7 días registrados, esos 1440<br>minutos diarios, llega la parte que te<br>va a contar toda la verdad de tu día a<br>día. Mirarás esos números con honestidad<br>y agruparás ese tiempo por áreas. Crea<br>categorías como trabajo, emprendimiento,<br>descanso, ocio, relaciones, tareas del<br>hogar, desplazamientos, cuidado<br>personal. La idea es que puedas ver de<br>un vistazo dónde están las horas que<br>construyen tus objetivos y dónde están<br>las que lo impiden. Y aquí ocurre algo<br>curioso, es en este punto donde sueles<br>darte cuenta de que la mayor parte del<br>tiempo perdido no ocurre en grandes<br>bloques, aunque a veces sí, pero verás<br>periodos muy curiosos de 10 o 15 minutos<br>que se repiten muchas veces. Cuando los<br>agrupas entiendes por qué llegas al<br>final del día sintiendo que no has<br>avanzado. Si pasaste 8 horas en redes<br>sociales pero no tuviste tiempo para<br>leer, ahora ya lo sabes. Si gastaste 7<br>horas viendo series pero no tuviste<br>tiempo para hacer ejercicio, ahí tendrás<br>la respuesta. Este nivel no es<br>sobrecambiar todavía, es solamente para<br>reconocer dónde está tu tiempo<br>realmente, porque no puedes mejorar lo<br>que no mides, no puedes gestionar lo que<br>no conoces y hasta que no veas esos<br>números reales en papel, seguirás<br>creyendo que no tienes tiempo cuando en<br>realidad tienes un montón de horas<br>semanales que simplemente están yendo a<br>otro lado. Una vez que reconoces tu<br>presupuesto del tiempo real, ahí podrás<br>empezar a tomar decisiones conscientes<br>sobre cómo invertirlo. Y yo esto le doy<br>un gran valor. Lo que buscas es poder<br>tomar decisiones y que no sea el ritmo<br>de tu vida el que te arrastre de<br>decisiones que no quieres. Y me<br>atrevería a decir que es lo que le pasa<br>a la gran mayoría de la población. No<br>saben ni por qué ni para qué hacen lo<br>que hacen. Y si lo que quieres es<br>optimizar tu tiempo para ser más libre,<br>creo que la mejor forma de responder<br>estas preguntas es con la historia del<br>propio Steve Jobs tras enterarse de su<br>cáncer terminal.<br>Steven Paul Jobs nació en febrero del 55<br>en San Francisco, California. Hijo<br>adoptivo de Paul y Clara Jobs. Clara<br>trabajaba como contadora y Paul era<br>veterano de guardia costera y<br>maquinista. Jobs creció con ellos en<br>Mountain View, en el puro corazón de lo<br>que más tarde se conocería como Silicon<br>Valley. Era niño curioso desde la<br>infancia, a veces para su perjuicio. Su<br>madre Clara le enseñó a leer antes de<br>comenzar la educación primaria. Su padre<br>Paul le enseñó electrónica y cómo<br>trabajar con sus manos en el garaje.<br>Pero la verdadera transformación de Jobs<br>no vino en su infancia, vino cuando<br>enfrentó la muerte. Después de ser<br>diagnosticado de cáncer, Jobs comenzó a<br>pensar aún más profundamente sobre la<br>vida. se dio cuenta de cuán corto es<br>realmente nuestro tiempo aquí y comenzó<br>a vivir cada día como si pudiera ser el<br>último. En su famoso discurso de<br>Stanford en 2005, Jobs reveló su ritual<br>matutino.<br>33 looked mirror every morning and asked<br>myself if today were the last day of my<br>life what I want to do what I do<br>something esta pregunta no era<br>filosófica para Jots, era práctica. era<br>la herramienta que utilizaba para<br>auditar su vida, para cuestionar cada<br>bloque de tiempo que había cuantificado,<br>porque puedes rastrear todas tus horas,<br>puedes categorizarlas en trabajo, salud,<br>familia, ocio, puedes tener un<br>presupuesto perfecto del tiempo, pero si<br>no te preguntas, ¿vale?<br>Todos esos números no significan nada.<br>Jobs lo vivió hasta el final. dejó Apple<br>en 1985, fundó Next y Pixar y regresó a<br>Apple en 1996 para convertirla en la<br>empresa más valiosa de todo el mundo.<br>Todo porque nunca dejó de cuestionarse,<br>nunca dejó de mirarse el espejo y de<br>preguntarse si lo que iba a hacer ese<br>día valía la pena. Jobs terminó su<br>discurso con una frase que se quedó<br>grabada en todos. Stay hungry, stay<br>foolish, mantente hambriento, mantente<br>loco. Era su forma de decirnos que<br>siempre mantengamos la curiosidad y<br>apertura al aprendizaje sin importancia<br>de la edad que tengamos. Lación de Steve<br>Jobs es demoledora por su simplicidad.<br>Puedes tener el presupuesto del tiempo<br>más organizado del mundo. Puedes<br>rastrear cada minuto, puedes categorizar<br>cada hora, pero si no cuestionas para<br>qué estás utilizando ese tiempo, si no<br>te preguntas si vale la pena tu vida por<br>eso, todo ese esfuerzo es inútil. Y la<br>pregunta que yo me hago en esencia es<br>muy parecida, pero lo cambio.<br>Simplemente el rrup orgulloso, de modo<br>que quedaría así. Si hoy fuera el último<br>día de mi vida, ¿estaría orgulloso de lo<br>que voy a hacer hoy? Esa pregunta hace<br>que empiece a tratar mi tiempo de forma<br>distinta. Steve Jobs decía en sus<br>charlas internas de Apple que decir sí a<br>algo significaba decir no a 1000 cosas.<br>Nadal lo aplica en su entrenamiento.<br>Cada hora en pista tenía un propósito<br>concreto y cualquier actividad que no<br>encajara con ese propósito simplemente<br>no sucedía. Daniel Caneman, Premio Nobel<br>de Economía, demostró que las personas<br>tienden a subestimar el coste real del<br>tiempo, así que cambiar ese sesgo lo<br>cambia todo. Lo irrelevante va<br>desapareciendo, lo importante se queda.<br>Con esto ya tenemos la mitad del<br>edificio construido. Hemos auditado<br>nuestro tiempo, sabemos en qué lo<br>gastamos y tenemos un por qué queremos<br>mejorar en ciertas áreas. Habrás<br>encontrado una motivación diaria que te<br>impulsa continuar con constancia. Pero<br>claro, ¿cómo te aseguras de que esa<br>constancia sea real y no se esfume en<br>cualquier momento? En el próximo nivel<br>lo solucionamos. Vamos a por ello.<br>Stephen Coby, un tipo capaz de vender 25<br>millones de copias del libro Los siete<br>hábitos de la gente altamente efectiva,<br>conferenciante y empresario. A pesar de<br>todo esto, lo que a mí más me impactó de<br>él fue un vídeo de una simple<br>demostración que hizo con un frasco de<br>vidrio, unas piedras grandes y graba.<br>and you have no special block of time<br>just for yourself. I'll tell you what<br>you can do if you want to.<br>You can<br>take a whole different approach. You<br>have a totally fresh bowl.<br>You can work out of a different paradigm<br>all together.<br>Well, then I'd rather put these in the<br>bottom.<br>Esa demostración cambió para siempre la<br>forma en que millones de personas<br>entienden sus prioridades. Stephen<br>Richards Kovy nació en 1932 en Salt Lake<br>City en Utah. De joven, Stephen era<br>energético y activo. Le gustaba el tenis<br>y las canicas. llegó al tercer lugar en<br>el Campeonato Nacional de Canicas, pero<br>en la secundaria sufrió una enfermedad<br>muy dolorosa que lo mantuvo en muletas<br>durante 3 años con pernos de acero<br>implantados en sus piernas. Eso cambió<br>el curso de su vida, pasó su pasión por<br>el deporte a lo académico, comenzó a<br>leer, se unió en el equipo de debate y<br>se graduó de la secundaria<br>anticipadamente. Construyó una carrera<br>como profesor, consultor y autor, pero<br>su mayor impacto vino cuando empezó a<br>enseñar un principio que parecía tan<br>obvio que nadie lo aplicaba. Programar<br>lo importante. Primero, durante un curso<br>de gestión de tiempo, Kobi tomó un<br>frasco de vidrio y colocó rocas del<br>tamaño de un puño, una por una, dentro<br>del frasco, hasta que no ocupieron más.<br>Preguntó a los estudiantes, "¿Está<br>lleno?" Todos dijeron que sí. Entonces<br>sacó un cubo de guijarros y los vertió<br>dentro del frasco. Kobi preguntó de<br>nuevo, "¿Está lleno?" La mayoría<br>respondió sí, aunque algunos ya tenían<br>algunas dudas. Entonces vertió arena y<br>cuando ya no cabía más añadió agua hasta<br>el borde. Un estudiante levantó la mano<br>y dijo, "El punto es que no importa cómo<br>lleno esté tu horario, si lo intentas<br>siempre habrán más cosas que puedan<br>caber." Y no, esa no es la lección. Lo<br>que realmente enseña esto es que si no<br>colocas las rocas grandes primero, nunca<br>las pondrás. Las rocas grandes son las<br>prioridades reales. La salud, la<br>familia, los proyectos importantes, el<br>aprendizaje. Los guijarros son las<br>responsabilidades del día a día, la<br>arena son las tareas menores y el agua<br>son las distracciones que nos impiden<br>trabajar. Puedes hacerlo todo perfecto,<br>pero si no programas correctamente,<br>nunca harás lo importante. COB fundó el<br>COB Leadership Center en 1985. En el 97<br>se fusionó con Franklin Quest para<br>formar el Franklin Coy Company y en el<br>96 la revista Time lo nombró una de las<br>25 personas más influyentes. En 2012<br>Cobi falleció con 79 años, pero con una<br>vida repleta de éxitos y alegrías.<br>Ahora, ¿cómo aplicas esto tú mismo? Con<br>tu semana registrada y tu mentalidad<br>reprogramada, llegamos al paso clave,<br>que es empezar con una pregunta<br>fundamental. ¿Qué es lo que de verdad<br>mueve tu vida hacia delante? Quizá no es<br>trabajar más o sí, quizá es pasar más<br>tiempo con tus hijos o lanzar un nuevo<br>proyecto, pero no puedes porque gastas<br>muchos de esos minutos en otras áreas.<br>Pues ahora te toca reasignar. Así que<br>elige de dos a cuatro prioridades o<br>áreas que si las cumples te acercarán a<br>la vida que tú quieres construir. Y una<br>vez que identificas esas prioridades, el<br>siguiente paso es darles un espacio fijo<br>en tu calendario para cada semana. Por<br>eso tendrás que hacer un trasvase de<br>minutos del resto de áreas que no son la<br>prioridad para dárselas a las que sí que<br>lo son. Puede que alguna área pues<br>tendrás que reducirla a cero, que<br>recortes tiempo hasta que te sientas a<br>gusto o que lo hagas de una forma<br>progresiva, pero con la intención de que<br>al final ese área se quede en cero. Lo<br>importante es que ya te estás centrando<br>en lo importante. Ahora convierte esas<br>prioridades en bloques dentro de tu<br>semana. Decide cuántas veces quieres<br>trabajar en ellas y cuánto tiempo le<br>dedicarás cada vez. No importa si son 30<br>minutos o son 2 horas, lo importante es<br>que sean bloques concretos y<br>recurrentes. Si por las mañanas piensas<br>mejor, coloca los bloques de trabajo o<br>de proyectos ahí. Si tienes más claridad<br>por la tarde, pues prográmalos entonces<br>en ese momento. El escritor Cal Newport<br>a eso le llama time blocking. Cuando<br>esos bloques estén protegidos en tu<br>calendario, pues eso, protégelos, evita<br>moverlos, salvo urgencia real y deja que<br>el resto de actividades se adapten<br>alrededor de ellos. Esto no te hace más<br>rígido, sino lo que te hace es más<br>libre, porque cada semana sabrás sin<br>duda que estás avanzando en lo que de<br>verdad quieres. Pero claro, para esto<br>hay que tener dos cosas muy claras. lo<br>que quieres, lo que priorizas y más<br>importante aún lo que no quieres. Y es<br>justo aquí donde está la contradicción<br>de muchas personas. No avanzan y se<br>frustran porque no son conscientes del<br>lastre que soportan. Así que vamos al<br>siguiente capítulo donde te lo explico<br>en detalle para que no caigas en el<br>mismo error.<br>Maricondo 2 es una consultora de<br>organización japonesa. Tiene más de 14<br>millones de libros vendidos y una serie<br>en Netflix que se hizo viral. Además fue<br>nombrada a losemi. Condó cuenta que a<br>los 15 años, mientras ordenaba su<br>habitación, su cuerpo se volvió pesado y<br>se desmayó. Después de horas despertó y<br>afirmaba que mientras estaba en ese<br>trance escuchó una voz que le decía<br>algo. En ese momento exacto se dio<br>cuenta de que en lugar de buscar razones<br>para descartar un objeto, debía buscar<br>razones para quedárselo también. Y así<br>nació el concepto del que ella habla<br>mucho. Spark Joy, lo que te trae<br>alegría. Maric Conó en Tokio. Su<br>fascinación con el orden comenzó a los 5<br>años. A los 15, Marie quedó cautivada<br>por el arte de la organización tras leer<br>de Arturf Discarding, un libro best<br>deeller en Japón en ese momento. A<br>partir de ahí, pues comenzó a explorar<br>el orden de forma muy seria. A los 19,<br>mientras estudiaba sociología en la<br>Tokyo Woman's Christian University,<br>lanzó su propio negocio de consultoría<br>para ayudar a las personas a ordenar y<br>organizar sus hogares y ahí desarrolló<br>su filosofía revolucionaria, el método<br>Conari. ordenar por categoría y<br>descartar objetos, relaciones, metas que<br>ya no te dan alegría. En realidad, la<br>enseñanza aquí es muy sencilla, pero a<br>la vez es bastante dura. No puedes<br>añadir lo que te importa si primero no<br>eliminas lo que no te importa. Ningún<br>sistema de gestión del tiempo funciona<br>si no eliminas lo que sobra. El cocinero<br>y empresario Ferrana Adriá siempre<br>repetía que la creatividad nace del<br>descarte. En el tiempo ocurre lo mismo.<br>No puedes crear una vida productiva si<br>tu día está lleno de distracciones,<br>malos hábitos, obligaciones que no<br>eliges. Así que aunque en el nivel<br>anterior ya lo habremos planteado, aquí<br>seguro que vas a tener que eliminar<br>cosas. Reducir el número de minutos a<br>cero, la cerveza del jueves por la tarde<br>con los del trabajo, la televisión<br>después de cenar, alguna red social que<br>no te aporte. esa decisión es tuya y<br>enlazo con algo que a mí me cuesta mucho<br>y es probablemente uno de los mayores<br>retos a los que me estoy enfrentando<br>ahora mismo. Aprender a decir que no,<br>decir que no a actividades que no te<br>representan, decir que no a compromisos<br>que te vacían, a relaciones personales<br>que te drenan. Pregúntate con cada<br>actividad en tu calendario, ¿esto me<br>trae alegría? ¿Esto me acerca a mis<br>objetivos? ¿Esto vale la pena? Si la<br>respuesta es no, elimínalo. Agradécele<br>por existir, como hace Maricond con los<br>objetos que descarta y déjalo ir. La<br>eliminación es parte fundamental del<br>foco y el foco del éxito a largo plazo.<br>Ahora ya solo nos queda la tienda del<br>pastel, solo queda ejecutar, pero no de<br>cualquier manera. Y es lo que verás en<br>el siguiente nivel, es lo que marcará la<br>diferencia entre el éxito y el fracaso<br>en todo lo que te propongas.<br>James Clire es autor de hábitos<br>atómicos, un éxito a nivel mundial, pero<br>lo más impactante de su historia es que<br>6 años después de ser golpeado en la<br>cara con un bate de béisbol llevado al<br>hospital en helicóptero y inducido en<br>coma, fue seleccionado como el mejor<br>atleta masculino de la Universidad de<br>Denison y formó parte del equipo ESPN<br>Academic All America. Un honor otorgado<br>a solamente un selecto grupo de<br>jugadores en todo el país, como pasó de<br>casi morir a ser un deportista de élite<br>en la universidad. James Clire creció en<br>Hamilton, Ohio. Su padre había jugado a<br>béisbol profesional en las ligas menores<br>para los San Luis Cardinals, así que<br>como su padre, James quería seguir sus<br>pasos y llegar a ser jugador<br>profesional. Sin embargo, en su segundo<br>año de high school, el equivalente a<br>primero de bachiller aquí en España, fue<br>golpeado en la cara con un bate de<br>béisbol. El bate se resbaló de las manos<br>de un compañero y voló hacia él. Le<br>golpeó entre los ojos y aplastó su<br>nariz. Tenía la nariz rota, múltiples<br>fracturas de cráneo y dos cuencas<br>oculares destrozadas, pero no se rindió.<br>Un año después regresó al béisbol y le<br>fue fatal. Le bajaron de equipo. Fue<br>humillante para él. El punto de<br>inflexión llegó 2 años después de su<br>lesión, cuando comenzó la universidad en<br>Denison. Ahí empezó a aplicar algo<br>revolucionario que cuenta en el libro.<br>comenzó a acumular pequeños hábitos que<br>parecían insignificantes. Ir a la cama a<br>la misma hora de cada noche, escribir<br>una lista de lo que necesitaba hacer al<br>día siguiente, ir al gimnasio después de<br>terminar rehabilitación. Sí, puedes<br>mejorar un 1% cada día durante un año<br>entero y terminarás siendo 37 veces<br>mejor al final. 6 años después de haber<br>sido golpeado, estaba listado en los<br>libros de los récords de la escuela en<br>ocho categorías diferentes. Durante el<br>mismo año recibió el honor académico más<br>alto de la universidad, la medalla del<br>presidente. Como escribió literalmente,<br>el propósito de establecer metas es<br>ganar el juego. El propósito de<br>construir sistemas es seguir jugando. El<br>verdadero pensamiento a largo plazo es<br>pensar sin objetivos. No se trata de un<br>solo logro, se trata del ciclo de<br>perfeccionamiento y mejora continua. En<br>última instancia, es tu compromiso con<br>el proceso lo que determinará tu<br>progreso. Hay que pensarla bien, puedes<br>parar el vídeo y reflexionar, pero me<br>parece superpotente. Así que poco a poco<br>pone el sistema a trabajar y cada día un<br>1% mejor y el tiempo hará su magia. El<br>aprendizaje continuo empieza cuando<br>entiendes que cada semana es un<br>laboratorio. Nada está escrito en<br>piedra. Lo que funciona hoy puede que<br>mañana ya no y por eso necesitas una<br>mentalidad abierta. Probar, medir y<br>ajustar. Ejecutar no significa hacerlo<br>todo perfecto, significa poner el<br>sistema en movimiento y ver qué es lo<br>que ocurre. Cada día es información. Lo<br>hacen los deportistas de élite, pero lo<br>puedes hacer tú mismo también. Cada<br>semana es una oportunidad para mejorar<br>tu forma de usar el tiempo. Y aquí viene<br>la clave de todo. La forma más sencilla<br>de integrar este hábito es dedicar unos<br>minutos al final de la semana, unos 20<br>minutos cada domingo mientras te tomas<br>el café del desayuno para revisar qué es<br>lo que funcionó y qué es lo que no.<br>Revisarás cada uno de los niveles<br>anteriores que te acabo de explicar de<br>forma cíclica. Cada semana empezarás a<br>ver patrones, ajustarás según tus<br>prioridades y empezarás de nuevo la<br>semana. Serán pequeños aprendizajes que,<br>repetidos tras muchas semanas<br>transformarán tu productividad más que<br>cualquier otra técnica compleja. Podrás<br>cambiar horarios, reorganizar bloques,<br>eliminar lo que no te aporta y potenciar<br>lo que sí. Y aquí es cuando notarás el<br>verdadero progreso. Avanzas con más<br>calma, más claridad, más sensación de<br>que tu tiempo por fin te pertenece. Pero<br>si sientes que te cuesta prestar<br>atención en ocasiones, te cuesta<br>encontrar el foco, que te distraes con<br>cierta facilidad, quizá necesites un<br>paso previo a todo esto y es el hábito<br>que obliga tu cerebro a dejar de<br>consumir. Pincha en este vídeo que te<br>pongo por aquí, donde tendrás las claves<br>para solucionarlo. Nos vemos al otro<br>lado. Un abrazo y hasta la próxima.